- Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; ten misericordia de mí, y respóndeme.
- Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová;
- no escondas tu rostro de mí. No apartes con ira a tu siervo; mi ayuda has sido. No me dejes ni me desampares, Dios de mi salvación.
- Oh mi Cristo, la súplica del consagrado siervo, de gracia fue oida oportunamente.
- Tu presencia, oh Señor, nuestro corazón adorará;
- de tu gloria, oh Santo, siempre hemos recibido auxilio. Es tu excelsa diestra, la que nos concierne de celestial unción.
- Paz de Cristo
sábado, 21 de febrero de 2026
SALMO 27:7-9 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario