- Bendito sea Jehová, que oyó la voz de mis ruegos.
- Jehová es mi fortaleza y mi escudo; en él confió mi corazón, y fui ayudado, por lo que se gozó mi corazón, y con mi cántico le alabaré.
- Jehová es la fortaleza de su pueblo, y el refugio salvador de su ungido.
- Salva a tu pueblo, y bendice a tu heredad; y pastoréales y susténtales para siempre.
- Oh mi Cristo, la Sagrada Palabra hasta el siglo nos bendecirá, cuando hagamos la invocación de tu santo nombre hasta los cielos de los cielos.
- La universal creación, por el designio del Todopoderoso, se postrará irremisiblemente a sus majestuosos pies.
- Y hasta lo más ignoto del universo, oh Hijo del Hombre, sabrá que Tú eres el glorioso camino.
- No habrá surco de mayor rectitud, que el trazado por el siervo en santidad; porque en tu luz inaccesible, oh Soberano Redentor, vivirá eternamente.
- Paz de Cristo
domingo, 22 de febrero de 2026
SALMO 28:6-9 EN CRISTO
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