- No entres apresuradamente en pleito, no sea que no sepas qué hacer al fin, después que tu prójimo te haya avergonzado.
- Trata tu causa con un compañero, y no descubras el secreto a otro,
- no sea que te deshonre el que lo oyere, y tu infamia no pueda repararse.
- Oh mi Cristo, la mayor prerrogativa de tu siervo es que le hubieras santificado.
- La perfecta verdad tiene un origen Cristocéntrico,
- y por lo cual sería anómalo para tan gloriosa causa no consagrarse.
- Paz de Cristo

No hay comentarios:
Publicar un comentario