- Pero tú eres el que me sacó del vientre; el que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre.
- Sobre ti fui echado desde antes de nacer; desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios.
- No te alejes de mí, porque la angustia está cerca; porque no hay quien ayude.
- Oh mi Cristo, a tus auténticos siervos; cada día ha lugar, para que tu bendita gracia les conforte.
- Es el sobrenatural reconociniento del que en tu santo nombre puede creer; dar glorias al gran Yo Soy, por haber sido por Él santificados.
- Y te invocamos, oh Rey de reyes, en toda oración incensada, para que en el postrero día tu excelsa diestra nos salve.
- Paz de Cristo
domingo, 8 de febrero de 2026
SALMO 22:9-11 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario