- A ti clamaré, oh Jehová. Roca mía, no te desentiendas de mí, para que no sea yo, dejándome tú, semejante a los que descienden al sepulcro.
- Oye la voz de mis ruegos cuando clamo a ti, cuando alzo mis manos hacia tu santo templo.
- No me arrebates juntamente con los malos, y con los que hacen iniquidad, los cuales hablan paz con sus prójimos, pero la maldad está en su corazón.
- Dales conforme a su obra, y conforme a la perversidad de sus hechos; dales su merecido conforme a la obra de sus manos.
- Por cuanto no atendieron a los hechos de Jehová, ni a la obra de sus manos, Él los derribará, y no los edificará.
- Oh mi Cristo, salvo será el heraldo que persevere hasta el fin; pero sufrirá la segunda muerte, el que fuere condenado al infierno.
- Y el irreprensible siervo alcanzará la gloria, si traspasare gozoso el umbral del firmamento.
- Oh Señor, grandiosa e insoslayable es tu única y perfecta verdad; y de ella obtendrás fruto, si recibes su gloriosa e inconmensurable bendición.
- Oh Rey de reyes y Señor de señores, de gracia nos has revelado tus bíblicos preceptos; sin embargo, lo excrable e ignominioso practican los viles profanos.
- Y en las entenebrecidas tinieblas estarán inmersos los paganos; porque la séptica mentira los destruirá.
- Paz de Cristo
domingo, 22 de febrero de 2026
SALMO 28:1-5 EN CRISTO
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