- Aunque mi padre y mi madre me dejaran, con todo, Jehová me recogerá.
- Enséñane, oh Jehová, tu camino, y guíame por senda de rectitud a causa de mis enemigos.
- No me entregues a la voluntad de mis enemigos; porque se han levantado contra mí testigos falsos, y los que respiran crueldad.
- Hubiera yo desmayado si no creyese que veré la bondad de Jehova en la tierra de los vivientes.
- Aguarda a Jehová; esfuérzate, y aliéntese tu corazón; sí, espera a Jehová.
- Oh mi Cristo, a tu única y perfecta verdad, la pureza del alma se ceñirá.
- Oh Sumo Redentor, no existe más gloriosa senda, que la de tus sublimes designios.
- Oh Rey de la gloria, la exigua percepción del profano, jamás interiorizará en su disoluto ser la piadosa santidad.
- Oh Santo de Israel, vivir en el Espíritu, nos adentra en el paraiso de tus prístinas e imperecederas fuentes.
- Oh gran Yo Soy, es tu siervo incorruptible, el que hasta el siglo en la Sagrada Escritura permanecerá.
- Paz de Cristo
sábado, 21 de febrero de 2026
SALMO 27:10-14 EN CRISTO
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