- Misericordia y verdad guardan al rey, y con clemencia se sustenta su trono.
- La gloria de los jovenes es su fuerza, y la hermosura de los ancianos es su vejez.
- Los azotes que hieren son medicina para el malo, y el castigo purifica el corazón.
- Oh mi Cristo, no oses profanar la ley, y sé profundanente piadoso.
- La mayor virtud juvenil ha de ser la pureza, y en la senectud el celestial saber.
- Remedio severo es el látigo, para el que no atiende razón.
- Paz de Cristo

No hay comentarios:
Publicar un comentario