- El hombre iracundo levanta contiendas, y el furioso muchas veces peca.
- La soberbia del hombre le abate; pero al humilde de espíritu sustenta la honra.
- El cómplice del ladrón aborrece su propia alma; pues oye la imprecación y no dice nada.
- Oh mi Cristo, del atrabiliario son las obominables sendas, pergeñando siempre la vil afrenta.
- Toda acción virulenta conlleva un perjuicio grave; pero el humilde tiene un designio de gloria.
- La secuela del complice en la malignidad es traumática; porque ese mismo sujeto, que oye nitídamente la maldición se aparta.
- Paz de Cristo
domingo, 21 de diciembre de 2025
PROVERBIOS 29:22-24 EN CRISTO
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