- Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado.
- Oh alma mía, dijiste a Jehová: Tú eres mi Señor; no hay para mí bien fuera de ti.
- Para los santos que están en la tierra, y para los íntegros es toda mi complacencia.
- Se multiplicarán los dolores de aquellos que sirven diligentes a otros dios. No ofreceré yo sus libaciones de sangre, ni en mis labios tomaré sus nombres.
- Oh mi Cristo, en tu excelsa gloria, nadie clama necesitado.
- Oh Soberano Señor Jesucristo, Tú eres el primero y el último, el principio y el fin.
- Todos los que glorificaren la sobrenatural diestra, serán revestidos de mi bendita herencia.
- Jamás habra clemencia para el impostor. Y en el juicio eterno, la condenación obedecerá a sus perversas maldiciones.
- Paz de Cristo
martes, 20 de enero de 2026
SALMO 16:1-4 EN CRISTO
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