- Tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones de fuego.
- Envió sus saetas, y los dispersó; lanzó relampagos, y los destruyó.
- Entonces aparecieron los abismos de las aguas, y quedaron al descubierto los cimientos del mundo, a tu reprensión, oh Jehová, por el soplo del aliento de tu nariz.
- Oh mi Cristo, tal es la soberana majestuosidad de tu eterno trono.
- Y nada ni nadie jamás le doblegó.
- Porque lo que obedece al mal nauseabundo, oh Señor, fue a una sepultura sin fin.
- Paz de Cristo
miércoles, 28 de enero de 2026
SALMO 18:13-15 EN CRISTO
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