- Me diste asimismo el escudo de la salvación; tu diestra me sustentó, y tu benignidad me ha engrandecido.
- Ensanchaste mis pasos debajo de mí, y mis pies no han resvalado.
- Perseguí a mis enemigos, y los alcancé, y no volví hasta acabarlos.
- Los herí de modo que no se levantasen; cayeron debajo de mis pies.
- Oh mi Cristo, por tu piadoso perdón el la cruz del Calvario, mi ser has bendecido.
- Y a mi alma, del mal la has exonerado.
- De todos los que contendieron conmigo, ya hablo en pasado;
- y es que, conseguí de mi vida erradicarlos.
- Paz de Cristo
sábado, 31 de enero de 2026
SALMO 18:35-38 EN CRISTO
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