- Me has librado de las contiendas del pueblo; me has hecho cabeza de las naciones; pueblo que yo no conocía me sirvió.
- Al oír de mí me obedecieron; los hijos de extraños se sometieron a mí.
- Los extraños se debilitaron y salieron temblando de sus encierros.
- Oh mi Cristo, son tus inconmensurables bendiciones, las que a ningún siervo celoso desaprobó.
- La gracia nos viene de parte, del que es el primero y el último, el principio y el fin.
- Horrenda cosa es la torticera desobediencia al Soberano Señor del universo.
- Paz de Cristo
sábado, 31 de enero de 2026
SALMO 18:43-45 EN CRISTO
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