- Pues me ceñiste de fuerzas para la pelea; has humillado a mis enemigos debajo de mí.
- Has hecho que mis enemigos me vuelvan las espaldas, para que yo destruya a los que me aborrecen.
- Clamaron, y no hubo quien salvase; aun a Jehová, pero no los oyó.
- Y los molí como polvo delante del viento; los eché fuera como lodo de las calles.
- Oh mi Cristo, me diste mayor resistecia; y pude confiar en un meridiano devenir.
- Y evitarás a todos los qu tu vida envilecen.
- Nada ni nadie sutentará a los atrabiliarios.
- Y delante del Omnipotente, no valdrán sus falsarios ayes
- Paz de Cristo
sábado, 31 de enero de 2026
SALMO 18:39-42 EN CRISTO
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