- Me rodearon ligaduras de muerte, y torrentes de perversidad me atemorizaron.
- Ligaduras del Seol me rodearon, me tendieron lazos de muerte.
- En mi angustia invoqué a Jehová, y clamé a mi Dios. Él oyó mi voz desde su templo, y mi clamor llegó delante de él, a sus oídos.
- Oh mi Cristo, todo tipo de encricijadas abominables me rodearon.
- Y la obscuridad era mi pernicioso presente.
- Un sinnúmero de oraciones incensadas subieron hasta los cielos. Y con nitidez, oh Santo de Israel, recibiste mis profundas plegarias y los más tétricos gemidos.
- Paz de Cristo
martes, 27 de enero de 2026
SALMO 18:4-6 EN CRISTO
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