- Oye, oh Jehová, una causa justa; está atento a mi clamor. Escucha mi oración hecha de labios sin engaño.
- De tu presencia proceda mi vindicación; vean tus ojos la rectitud.
- Tú has probado mi corazón, me has visitado de noche; me has puesto a prueba, y nada inicuo hallaste; he resuelto que mi boca no haga transgresión.
- Oh mi Cristo, en tu muerte, y muerte de cruz, nos has ofrendado tu grandioso e inconmnsurale amor. En tu bendita gloria, jamás morará el que no fuere santo.
- Porque tu gloria es excelsa a la sazón; y únicamente en ella, contemplaremos la eterna plenitud.
- De los buenos frutos nadie se jacta, a no ser el disoluto arrogante; estos son los seres humanos, que abogan por la atrabiliaria perdición.
- Paz de Cristo
miércoles, 21 de enero de 2026
SALMO 17:1-3 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario