- La ley de Jehová es perfecta, que comvierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel, que hace sabio al sencillo.
- Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón; el precepto de Jehová es puro, que alumbra los ojos.
- El temor de Jehová es limpio, que permanece para siempre; los juicios de Jehová son verdad, todos justos.
- Deseables son más que el oro, y más que mucho oro afinado; y dulces más que miel, y que la que destila del panal.
- Oh mi Cristo, el arrepentimiento del profano es lo que más te sacia; y en el cielo es un acontecimiento bendito.
- El genuino siervo, oh Santo, ha de dar frutos en su punto de sazón; y es en tu luz admirable, donde a lo inmundo e intrascendente renunciaran los erráticos veleidosos.
- En tu adoración, oh Rey de la gloria, los probos siervos permanecen; y manifiesta que a la sobrenatural santidad están inherentemente concernidos.
- Y es que, la Cristocéntrica vida del discípulo santificado se ve revestida de exponencial gloria, cuando por la borda arroja lo letalmente banal.
- Paz de Cristo
sábado, 31 de enero de 2026
SALMO 19:7-10 EN CRISTO
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