- Jehová, no me reprendas en tu enojo, ni me castigues con tu ira.
- Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen.
- Mi alma también está muy turbada, y tú, Jehová, ¿hasta cuándo?
- Oh mi Cristo, el genuimo siervo, siempre se dispone con avidez a recibir de tu piedad santa.
- Necesitados estamos de tu celestial gracia; porque sin ella, no percibiríamos las sobrenaturales emanaciones del glorioso edén.
- Jamás hubiere existido alma birnaventurada, oh Cristo Jesús, sino hubieras sido el primogénito de los muertos resucitado.
- Paz de Cristo
viernes, 2 de enero de 2026
SALMO 6:1-3 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario