- Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad.
- Dije: Confesaré mis transgresiones a Jehová; y tú perdonaste la maldad de mi pecado.
- Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado; ciertamente en la inundación de muchas aguas no llegarán éstas a él.
- Tú eres mi refugio; me guardarás de la angustia; con cánticos de liberación me rodearás.
- Oh mi Cristo, el que se significa como tu verdadero siervo, forma parte de tu condescendiente piedad.
- No habrá cabo suelto que te impida ser cabal; porque esto le concierne al ser santificado.
- Únicamente el que en la sana doctrina persevera será bienaventurado; y en lo que de manera drástica incide la fe.
- Oh Señor, confío en tu santo nombre, porque es mi eterno seguro; y sin variación, tu grandiosa misericordia me amparará.
- Paz de Cristo
lunes, 2 de marzo de 2026
SALMO 32:5-7 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario