- Hieden y supuran mis llagas, a causa de mi locura.
- Estoy envorvado, estoy humillado en gran manera, ando enlutado todo el día.
- Porque mis lomos están llenos de ardor, y nada hay sano en mi carne.
- Estoy debilitado y molido en gran manera; gimo a causa de la conmoción de mi corazón.
- Oh mi Cristo, por tu preciosa sangre derramada en la cruz del Calvario, fue nuestra sanación espiritual más pura.
- Ninguna enfermedad se sostiene en el siervo, oh Señor, que en tu santo nonbre se gloría.
- Porque en tu invocación, oh Cristo de la gloria, a gran bonanza todo revierte.
- El que en Dios espera, el misterioso milagro se hace enteramente viable sin remisión.
- Paz de Cristo
jueves, 26 de marzo de 2026
SALMO 38:5-8 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario