- Bienaventurado el hombre que puso en Jehová su confianza, y no mira a los soberbios, ni a los que se desvían tras la mentira.
- Has aumentado, oh Jehová Dios mío, tus maravillas; y tus pensamientos para con nosotros, no es posible contarlos ante ti. Si yo anunciare y hablare de ellos, no pueden ser enumerados.
- Sacrificio y ofrenda no te agrada, has abierto mis oídos; holocausto y expiación no has demandado.
- Entonces dije: He aquí, vengo; en el rollo del libro está escrito de mí;
- el hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y tu ley está en medio de mi corazón.
- Oh mi Cristo, dubitativo es el ser humano que a Dios no agrada; porque en su desequilibrio se compromete con la herejía.
- De gracia recibimos las celestiales dádivas. Y estas van en pos de los siervos santificados.
- Siempre reverentes han de ser nuesros prodigiosos sentidos, oh Justo, porque nos desharemos obstinadamente de lo profano.
- Oh Soberano Señor Jesucristo, Tú eres el primero y el último, el principio y el fin;
- En tus bíblicos preceptos, oh Rey de la gloria, reside la santidad. Y así, no habrá impedimento para la eterna salvación.
- Paz de Cristo
martes, 31 de marzo de 2026
SALMO 40:4-8 EN CRISTO
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