- El rey no se salva por la multitud del ejército, ni escapa el valiente por la mucha fuerza.
- Vano para salvarse es el caballo; la grandeza de su fuerza a nadie podrá librar.
- He aquí el ojo de Jehová sobre los que le temen, sobre los que esperan en su misericordia,
- para librar sus almas de la muerte, y para darles vida en tiempos de hambre.
- Oh mi Cristo, el poder es consubstancial a tu gracia excelsa.
- Por lo irreverente se decanta lo profano; y es diametralmente opuesto al virtuosismo de amar.
- La piedad, sólo del gran Dios proviene; y nos preserva de la discordia,
- por ser displicente, con la gloriosa mansedumbre.
- Paz de Cristo
jueves, 5 de marzo de 2026
SALMO 33:16-19 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario