- Señor, delante de ti están todos mis deseos, y mi suspiro no te es oculto.
- Mi corazón está acongojado, me ha dejado mi vigor, y aun la luz de mis ojos me falta ya.
- Mis amigos y mis compañeros se mantienen lejos de mi plaga, y mis cercanos se han alejado.
- Oh mi Cristo, tu Sagrada Palabra es la que discierne, y nunca vuelve sin fruto.
- El perfecto discípulo, nunca cae en la desesperanza.
- Porque de lo alto recibe la sabiduría, el que es un auténtico siervo bienaventurado.
- Paz de Cristo
jueves, 26 de marzo de 2026
SALMO 38:9-11 EN CRISTO
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