- Pacientemente esperé a Jehová, y se inclinó a mí, y oyó mi clamor.
- Y me hizo sacar del pozo de la deseperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos.
- Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, y confiarán en Jehová.
- Oh mi Cristo, es tu gracia atemporal, la que deshace el vil desamor.
- Tu gloriosa presencia, oh Santo, nos dio la perfecta orientación de los corazones gozosos.
- Y no faltó el exhorto de los genuinos heraldos, para darnos rectitud con los bíblicos preceptos.
- Paz de Cristo
martes, 31 de marzo de 2026
SALMO 40:1-3 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario