- Tú lo has visto, oh Jehová; no calles; Señor, no te alejes de mí.
- Muévete y despierta para hacerme justicia, Dios mío y Señor mío, para defender mi causa.
- Júzgame conforme a tu justicia, Jehová Dios mío, y no se alegren de mí.
- No digan en su corazón: ¡Ea, alma nuestra! No digan; ¡Le hemos devorado!
- Oh mi Cristo, Tú eres el primero y el último, el principio y el fin.
- La inquina en la humanidad creada, oh Señor, es una diabólica perversión sin pausa.
- La queja y el reproche, en el universo, oh Santo, ha lugar sólo aquí.
- La valoración cabal, oh Eterno, tiene cabida únicamente en tu siervo bienaventurado.
- Paz de Cristo
domingo, 15 de marzo de 2026
SALMO 35:22-25 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario