- Jehová, no me reprendas en tu furor, ni me castigues en tu ira.
- Porque tus saetas cayeron sobre mí, y sobre mí ha descendido tu mano.
- Nada hay sano en mi carne, a causa de tu ira; ni hay paz en mis huesos, a causa de mi pecado.
- Porque mis iniquidades se han agravado sobre mi cabeza; como carga pesada se han agravado sobre mí.
- Oh mi Cristo, es tu perfecta obra de redención la que nos ha dado vida.
- Porque en la raiz del mal, se ve implicado el abominable pensamiento.
- Toda laceración en la carne habla de perfidia; y de un ser sépticamente contaminado.
- Porque se ha precipitado hasta lo letal la impureza, con un despiadado fin.
- Paz de Cristo
jueves, 26 de marzo de 2026
SALMO 38:1-4 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario