- La iniquidad del impío me dice al corazón: No hay temor de Dios delante de sus ojos.
- Se lisonjea, por tanto, en sus propios ojos, de que su iniquidad no será hallada y aborrecida.
- Las palabras de su boca son iniquidad y fraude; he dejado de ser cuerdo y hacer el bien.
- Oh mi Cristo, si el ser humano se recrea en la autoedulación: Denota en él todo desprecio a los actos piadosos.
- Y hace alardes veleidosos, ante el desconocimiento de su arrogancia desmedida.
- Cuando cariacontecido con su pronunciamiento abominable, se refugia en el más irreverente desdén.
- Paz de Ctisto
martes, 17 de marzo de 2026
SALMO 36:1-3 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario