- Yo dije: Atenderé mis caminos, para no pecar con mi lengua; guardaré mi boca con freno, en tanto que el impío está delante de mí.
- Enmudecí con silencio, me callé aun respecto lo bueno; y se agravó mi dolor.
- Se enardeció mi corazón dentro de mí; en mi meditación se encendió fuego, y así proferí con mi lengua:
- Hazme saber, Jehová, mi fin, y cuanta la medida de mis días; sepa yo cuán fragil soy.
- He aquí, diste a mis días término corto, y mi edad es como nada delante de ti; ciertamente es completa vanidad todo hombre que vive.
- Ciertamente como una sombra es el hombre; ciertamente en vano se afana; amontona riquezas, y no sabe quién las recogerá.
- Oh mi Cristo, digno es el siervo que no peca, y persevera en esta buena lid.
- A la prudencia no se pudo dar el necesario tiempo, y se tradujo en un horrendo estupor.
- Torticera es la conducta del errático hasta el fin; y para siempre, continúa en la queja.
- Y es que, inadecuada es la advenediza opinión, oh gran Yo Soy.
- En lo futurible no podemos entrar, porque nos parece fuera desí; y envanecido anda el que aún existe.
- Porque en el desconocimiento están las trampas que nos acucian; al no distinguir las tinieblas, de la luz espiritual.
- Paz de Cristo
domingo, 29 de marzo de 2026
SALMO 39:1-6 EN CRISTO
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario